Entradas

Mostrando entradas de junio, 2024

DESTACADAS

Koyep de Kaltashch-ekva - (Poesía decolonial) - Jorge Gabriel Menéndez Vera - poeta cubano

Imagen
Koyep de Kaltashch-ekva Koyep que tum que suena que tum. En Manpupuner el mansi siente que Ekva lo siembra, lo traza y le toca la vida. Sabe que en Yalping-Ner tras la muerte se hunde en cada parte de todo. Koyep que tum que llama que tum. Kaltashch-ekva dice en Manpupuner: «Soy la que despierta, da luz y crea, como un cisne, siete gigantes sobre mi espalda nacidos de siete sueños, en siete cunas que se mecen bajo el cielo ignorado del atardecer». Koyep que tum que arde que tum. La mano se acerca desde el cosmos a la hoguera, con una espiral de hilos que forjan el alma de un niño. Koyep que tum que mira que tum. Kaltashch-ekva, ante el ojo de Manpupuner, descuelga sus alas e inicia uno de sus infinitos vuelos: el que llevará los óvalos, los dejará caer para estallar en grietas, raíces que ascenderán hasta los pétalos, hasta el polen de la noche. Koyep que tum que oye que tum. Su voz, en los bordes del silencio, coincide con todos los sonidos. Koyep que tum que vuelve que tum. El...

OTRA VEZ ESOS NIÑOS---Autor: Jorge Gabriel Menéndez Vera---(Cuba)

Imagen
  Dedicado a los niños palestinos, y a la vez una denuncia al mundo cómplice. OTRA VEZ ESOS NIÑOS En la última alcoba se esconden los niños. La bestia de trajes de sombras no los quiere dejar. Esos chiquitos que antes poblaron las habitaciones y jugaban por toda la casa, hoy tiemblan debajo de la cama.  La bestia llegó ese maldito "buen día", como todo el que llega sin avisar, sin pedir permiso, creyendo en el derecho de su fábula, apagando las luces que llegan al corazón. Poco a poco la oscuridad se tragó  los refugios, y la casa encegueció de pesadillas. Los rincones se derretían en rojo hasta lo negro. La bestia avanzaba detrás de cada puerta, de los armarios, y los pequeños huían dentro de las paredes. Hoy siguen asustados.  Ahora están debajo de la cama, con las bocas en sus manos, y lloran queriendo contener el aire en el silencio. De pronto, el susto de la luz que se fuga por las pezuñas de esos pies.  Gritos... y los vecinos piensan: otra vez esos niños,...