Muñecas---(Minicuento merecedor del Primer Premio en el Concurso Internacional de Minicuentos “El Dinosaurio”---Cuba, 2010)---Autora: Ketty Blanco, escritora---(Cuba)
Muñecas
La niña entra corriendo al cuarto. Agarra por los pelos a su muñeca preferida y le da una mordida en la cara. Sosteniéndola con rabia por el cuello, comienza a arrancar uno tras otro los botones de la pequeña bata.
El rostro de la niña se ha transfigurado. El entrecejo fruncido la hace ver terrible y graciosa. Golpea la muñeca contra el piso. Desprende un brazo, el otro, las piernas. Pero su furia apenas se apacigua. Respirando con dificultad, vuelve a clavar los dientes en la cabeza magullada del juguete, mientras un gruñido intenta salir de su boca. La madre irrumpe en la habitación. El cinto cuelga del hombro. La niña la mira, contiene el grito. No hay lágrimas. Sin embargo, sus ojos reflejan una oscura angustia y sus dientecitos se adentran un poco más en la goma.

Excelente
ResponderEliminarMuchas gracias por comentar. Saludos.
EliminarMagnífico texto, el cuento breve "Muñecas" de la cubana Ketty Blanco Zaldívar, quien hoy reside en Madrid. Realmente formidable su lección de síntesis, la original escena que condensa una eficaz imagen de la violencia doméstica y de su inevitable reproducción... El título mismo del texto completa la brutal alegoría. Fruto de un talento fresco y arriesgado, la pieza merece incluirse en cualquier antología de piezas narrativas breves o de cuentos contemporáneos en general... ¡Muchísimas gracias, Omega Poética!
ResponderEliminarGracias a ti, distinguido; pienso exactamente lo mismo, este texto merece tales consideraciones. Por otra parte me gustaría dejarle saber a usted, que las puertas de Omega Poética están abiertas para que tenga la libertad de publicar lo que desee mostrarnos de su obra. Aquí le dejo el correo: omegapoetica@gmail.com
EliminarMuchas gracias. Saludos cordiales.
En el mini cuento "La muñeca" su autora se desplaza con sagacidad por el discurso, cumpliendo con éxito una de las directrices de esta especialidad: el relato que se nos muestra debe sugerir una historia anterior y una posterior, en caso de que no estén explícitas en el texto. Y esto la escritora Ketty Blanco Zaldívar lo logra, valiéndose para ello de la narración: la exposición de acciones que nos hablan del estado de nuestro personaje central, que lo caracterizan y también caracterizan la situación.
ResponderEliminar¿El final de la historia? Para mí espectacular; concluye la historia al mismo tiempo que refuerza la comprensión de la misma y acentúa el drama contenido en ella: "sus ojos reflejan una oscura angustia y sus dientesitos se adentran un poco más en la goma."
Imagino que aquí la autora tuvo que tomar una decisión importante, porque podría pensarse que la última acción ya era angustiante y oscura de por sí; pero ella optó por asegurarse de plasmar ese sentimiento para que nuestra mente captara de forma rápida el sentido y así recibir el impacto. Yo como lector se lo agradezco; sobre todo el haber terminado en la palabra "goma", confieso que un escalofrío recorrrió mi cuerpo cuando lo leí, por el gran abanico de sentidos y sentimientos que despliega esa palabra colocada en ese contexto. Otro aspecto a señalar -con respecto al uso del adjetivo-, es que debemos tener en cuenta que estamos ante un minicuento; sintetizar es necesario y los adjetivos nos ayudan a ello, siempre que estén en el mayor equilibrio posible con lo narrado, y esta debe ser una habilidad del buen narrador.
Una vez más las palmas para la autora (ya se las había dado en la época en que ganó el premio por esta obra), porque aunque todavía pueda mejorar mucho más, ya se encuentra en un tramo feliz del camino.
Gracias, Boris, por tus comentarios, siempre cargados de saber.
Eliminar