Poema de Nuestra Tarde. (Décima)
La playa nos conoció
En un naufragio de juegos,
Porque echamos nuestros egos
A la mar que nos ancló.
No sé qué parte emergió
Al caos de mi mirada.
Y me ahogué en tu tarde ahogada,
Melena de mares rojos
Que cae sobre tus ojos
Como lluvia enamorada.
La gravedad del paseo
Respiraba de bahía;
En lontananza moría
El día con su ajetreo.
El banco canta un pareo
Con el beso que no es dado.
Un framboyán olvidado
Hospeda nuestro haber sido
Mecenas que ha suspendido
La fuga de aquel pasado.
A danzar, paganos, fiestas.
Tu risa se alzó en las gestas
Que tu boca hizo de gestos.
El vino nos llevó puestos
Al proscenio del sabor,
La cama, Troya de amor,
Nuestros cuerpos del festín
Se parecieron al fin
Al destierro del dolor.
La tarde clausura al viento;
Ella nubló el entresijo,
Mas de relámpago dijo
Al recodo de mi asiento:
"Cerremos en este cuento,
Lo que no fue para tanto."
Toda palabra es de espanto,
Puñales de pecho críptico;
Pues salté mi turno elíptico
A callar de hablar con llanto.
Jorge Gabriel M. Vera
ACCESO AL POEMARIO ANTI_NOCTURNOS DEL CARIBE (AUTOR: JORGE GABRIEL M. VERA.)---Pulsar (AQUÍ)

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