Apagados los fuegos---(Cuartetos alejandrinos)---Autor: Carlos Oyague Pásara---(Perú)---Poema ganador del primer premio del XIII Certamen de Poesía “Luz de Luna”.Hospitalet de Llobregat, Barcelona, España, 9 de noviembre de 2019
Atardecer, de Adriana Cuadros
APAGADOS LOS FUEGOS
Apagados
los fuegos que profanan las dudas,
vivirán
los recuerdos de los ecos pasados,
en
la voz de poemas que, con versos alados,
perlarán
de nostalgias las certezas desnudas.
Ya
devuelve la mente las ocultas verdades
de
paisajes difusos que se vienen de lejos,
y
vigilias impías de mentidos espejos
nos
reflejan enigmas, al fugar las edades.
Volverán
las preguntas a buscar las respuestas
en
los vuelos eternos que regresan al nido
con
las alas sin viento, por el tiempo cumplido,
y
los plazos que duelen al perderse las gestas.
Desbrozando
los sueños al compás de latidos,
se
grabaron las huellas en caminos de brumas,
y
borraron las olas, de salobres espumas,
tempestades
de días y placeres prohibidos.
En
la playa quedaron los inertes despojos
de
naufragios hundidos por remotas mareas;
intenciones
frustradas, inconclusas tareas
y
fantasmas de aquellos que cerraron los ojos.
Claudicaron
los sueños y sus mil fantasías
de
futuros eternos y gloriosas mentiras
carcomidas
de dudas, que se queman en piras,
que
los años juntaron en ingenuas porfías.
Resumiendo
fracasos perseveran las penas
y
el dolor extenuante de la lágrima lenta,
que
desgarra los velos en el alma sedienta,
por
la duda perenne que corroe las venas.
La
conciencia reclama con la voz que persiste
tras
la sombra que ciega la mirada final,
y
despeña recuerdos de la ronda fatal,
al
vivir en el filo del peligro que existe.
Y
el hartazgo de todo reproduce vacíos,
distorsiona
los hechos y le miente a la vida
con
caprichos absurdos, de la mente perdida
en
promesas quebradas que generan hastíos.
Ya se alarga la sombra por el sol que declina
y la tarde se tiñe de dispersas memorias
que veladas de escombros y vetustas historias,
se convierten en mitos que la muerte fulmina.
Cuando azoten los vientos sus tormentas finales,
los recuerdos dolientes preñarán horas mustias
y de tiempos lejanos volverán las angustias,
con su fúnebre canto de salmodias rituales.
La frontera penetra, termino la jornada,
y las nubes anuncian desterrados olvidos
que confunden la suma de los días vividos,
con la noche constante que comienza en la nada.
Carlos Oyague Pásara

Me parece excelente la publicación. Muchas gracias. Carlos Oyague Pásara.
ResponderEliminarGracias, Carlos por compartirla con nosotros.
EliminarExcelente poema. Me alegra que sigan premiando versos clásicos. Felicitaciones a ambos, a Jorge por este blog y su poesía y a Carlos por este bello poema y su premio.
EliminarMuchas gracias, J. Margarita Otero Solloso. Saludos cordiales.
EliminarJ. Margarita Otero Solloso, muchas gracias por lo que me toca, pero las palmas se las lleva el creador de tan magníficos versos. Sabes, Margarita que tienes las puertas abiertas para publicar en Omega Poética, cuando lo desees.
EliminarMaravilla, Maestro Oyague! ¡Abrazo estas letras de finos y profundos sentires! ¡Cuánta elegancia y dolor latente en metáforas vivas! ¡Bendita exquisitez!
ResponderEliminarMuchas gracias, querido Arístides. Celebro que te guste mi poema. Abrazos fraternos.
EliminarMuchas gracias, Aris, siempre por tus bellos comentarios.
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