SUSTANCIA DE LA MEMORIA---(Poema)---Autor: Jorge Gabriel M. Vera, poeta---(Cuba)
SUSTANCIA DE LA MEMORIA
En una cápsula
quizás quepa el mundo sin romperse,
sí, si no se rompe la cápsula.
En ese extraño,
pero para nada estrafalario caso
[la grieta],
se pueden diluir las sustancias de la memoria:
Y así la playa se llenará de rostros
en los chorros que agotarán los espacios,
retarán a enmarañar las palabras,
desviarán las ocultas cifras que sostienen,
confundirán los acertijos
en el asfalto de la orilla.
El final se desconoce...
El caos es la garganta de un océano.
Ni los espejos ni las cápsulas
pueden sostener el vértigo.
En una cápsula he metido
tal vez este viaje,
un viaje que es más que la cápsula.
Quiero cuidar los bordes que se empatan,
el que une las partes
[las que yacen sostenidas por las cifras],
la una y la otra,
para el otro
en una;
sin dejar de ser,
uno la una,
y otro la otra.
Sé que puede romperse la cápsula...
diluirse en la memoria,
sus esencias:
la invasión de chorros
en la playa de rostros y asfalto,
los espacios del eclipse,
el desvío de las palabras,
las cenizas del enigma
y la orilla circular e interminable...
Luego el vacío de Proteo frente al océano …
¿Quién sabrá como es la caída de un reflejo?
Panegíricos cruzados, de Jorge Gabriel M. Vera y José Tadeo Tápanes Zerquera---Enlace de compra, La Pereza Ediciones---Pinchar aquí o en portada.
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En “Sustancia de la memoria”, el autor nos muestra su veta filosófica. El intento de conocer el mundo y apropiarnos intelectualmente de sus intríngulis (en plural, porque el mundo ya se nos ha manifestado como poseedor de variadas intríngulis), definido como el anhelo de encerrarlo en una cápsula que al final de todo tendrá rajaduras, por las cuales nos “desencapsularemos” y descubriremos otras maneras de entenderlo, de entendernos. “Quiero cuidar los bordes que se empatan”, nos dice el poeta. Los bordes nos definen, nos ayudan a que los demás nos perciban y en última instancia a percibirnos nosotros mismos; pero también pueden limitarnos, encerrarnos, encapsularnos; por eso han de ser bordes que se empatan, que tengan la capacidad de unirse con otros bordes, con otras individualidades humanas.
ResponderEliminarAl final, si actuamos así, se pondrá de manifiesto la exuberante riqueza de la vida que está implícita en la libertad; aunque veamos luego “…el vacío de Proteo frente al océano”.