Epílogo---(Soneto)--Autor: Kevin Fernández Delgado---(Cuba)
Trascendencia de lo esfímro, de Mario Sánchez M.
Epílogo
Te he dicho que los postres se pidieron.
Puede que vengan pronto, así que escucha:
No te anticipes tanto, sólo lucha
contra aquellos dolores que te hirieron.
Me avisas que las velas se durmieron.
Aquí te las enciendo, sólo escucha.
Para ver cada hilo de la ducha
hubo fuerza de gotas que se unieron.
¿No es tan tierno que estemos aquí juntos
para comer lo dulce que nos queda
y ponerles finales a los puntos?
Alégrate de no enfrentar lo que suceda.
Hemos cerrado ya nuestros asuntos.
Disfruta nuestro amor, mientras se pueda.
Kevin Fernández Delgado

Te he dicho que los postres se pidieron: al leer completamente el poema, no sé porque mi mente vuelve la primera frase, será qué el diálogo inconcluso, de la espera. Que lo refleja en la palabra postre.
ResponderEliminarInteresante
ResponderEliminarHermoso, musical, comprometido;
ResponderEliminartelúrico -con algo de comparsa-,
con la sabiduría de la garza
que da su tornasol, ya presentido...
(Aludo aquí al famoso verso del campesino repentista Luis Bouclet "tornasolada garza presentida").
Leer este soneto me hizo reflexionar sobre todas las voces y demás influencias que confluyen en una persona para hacer una obra de arte. Pensar en todas las voces de esta época ya es bastante; ahora imagínense las de épocas anteriores, y en medio de todo esto el poeta, el artista, como epígono de ese devenir.
ResponderEliminarTambién me preguntaba si alguien ha detectado (con la correspondiente fundamentación de ser el caso) que exista una forma cubana de hacer el soneto; y por supuesto que hablar de "forma cubana" implica que se crea que hay algo llamado "cubanía" que, indiscutiblemente deberá incluir al menos lo ibérico y lo africano. O quizá lo que estoy percibiendo sea una forma Kevineana de hacer el soneto (conozco la poesía del autor y al autor). De cualquier manera las palmas para el poeta; sobre todo por esa talento que tiene para titular las obras: el poema comienza invocando algo que es de por sí es un epígono, el postre; y así van apareciendo en su transcurso diferentes elementos que son epígonos -como por ejemplo, el punto- y esto lo hace de manera que todo el conjunto lingüístico donde se encuentra el elemento nos da una enseñanza, ej.: "Para ver cada hilo de la ducha/ hubo fuerza de gotas que se unieron". Y finalmente, en el epígono definitivo, casi como quien dice el estribillo de una guaracha, el poeta nos revela de qué va todo: "Disfruta nuestro amor, mientras se pueda".
Gracias Boris. Tú comentario significa mucho para mí.
EliminarAgradecido a Kevin Fernández Delgado por escoger nuestro blog para para publicar su inusual poesía, que siempre sorprende, así como su narrativa.
ResponderEliminar