Ámmoría (ἀμμορία)---(Narrativa)
"... En tus
manos encomiendo mi espíritu... "
LUCAS 23-46
El rayo ático del ocaso llora
sobre las rejas y humedece mi barba. Afuera se alzan los frontispicios, la
tarde de las tardes y mis amigos, a los que he de dejar. Dentro se abren los
promontorios, desfilan hacia el abismo los recuerdos, mi madre, el llanto de
las criaturas que inician el certamen del cosmos, el oficio de mi padre, el
estique y los dioses; las partes tienen un sabor distante.
La ciudad había exigido
poblamiento, cumplí la voluntad de la polis teniendo varios hijos. Sé de mi anonimato,
porque los Trágicos, a los que ayudé en una de sus obras, me propusieron
escribir, pero nunca lo necesité. He cuestionado y dudado de aquellas
decisiones. El tiempo nunca repite un mismo traje. Aunque hoy en la mañana,
después de mi alegato irónico en el tribunal, frente al Demos, un discípulo me
prometió: "... su nombre llegará a ser sinónimo de sabio como lo es
Prometeo de sacrificio”. La fe de ese joven excede la mía. También
está la propuesta de la huida, en vano, todo me parece el caos de los antiguos.
Encienden las antorchas, una
en cada calabozo y en sucesión la luz frecuenta, celda por celda, hasta
detenerse sobre la coraza húmeda que adorna las paredes. Si escapo, habré huido
de la injusticia, es mejor padecerla para alzar en testigo a su contraria.
Reconozco este momento único,
ya dispuesto a integrarme. Pronto el logos me abandonará, también las formas
que ahora se fugan, el sabor de la cicuta, los maestros que no seguí, el niño
que reía cuando creía saberlo todo. La demostración a jóvenes de un sofisma en
los principios de un argumento y una idea recurrente, “la caída de una ciudad
no es la guerra, es la obsesión por regirla saltándose la norma de acceso a tal
posición". No existe fundamento alguno, por más exquisito que sea el
botín, es una contradicción irresoluble del poder, respecto al principio
que quiere salvar o proteger.
Afuera la noche elíptica y su
geometría nostálgica. En medio la soledad de las rejas. Para el todo, un ente
se ha perdido, para el monstruo del tiempo y el olvido, una realidad
devorada, cuya salvación se encuentra en el mito. Adentro, un cuerpo mirando al
vacío.
ACCESO AL POEMARIO ANTI_NOCTURNOS DEL CARIBE (AUTOR: JORGE GABRIEL M. VERA.)---Pulsar (AQUÍ)

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