No es posible descubanizarse----(Décimas del poemario: Odas, elegías güineras y otros poemas.---Poeta, Decimistas y Repentista cubano Efraín Riverón Argüelles)---Enlace de venta en Amazon
No es posible descubanizarse
Quise, Patria, levantar el índice...
Despedirme de toda tú...
Ay, morirme lejos...
Lejos...
Derogar mis astucias...
En el mar ahogarme azul de colmena.
Coserme de torre a torre,
adonde el cielo me borre
tu espacio y no exista arena,
ni playa, ni caracol,
ni brisa, (¿tal vez ni brisa?)
ni color en la sonrisa
ni en la frente tanto sol
ni en la copa tanto alcohol
ni en la carne tanta aguja.
Azorarme lo que embruja
y a firme naturaleza
apagarme en la cabeza
la ciudad de la burbuja.
Pretendí desmemoriarme.
Vaciarme el cerebro...
Hacer que él nada suene...
Ser otra forma de empezarme.
Nacer en mi...
No acordarme ni qué partícula fui de tus escamas...
Que en mi fuera creciendo otro hombre
y hasta ni en mi propio nombre
hubiera nada de ti...
Intenté hasta las entrañas
cambiármelas sin dolores,
de espaldas a los colores
del azúcar de tus cañas.
A no oler a tus montañas
a no correr en tus ríos,
a no temblar con tus fríos
y en la luz de otro momento,
no amanecer entre el viento
y el guano de tus bohíos.
Quise engañarme...
Traté de usar un perfil sin palma
y hasta sacarme del alma
tus insomnios de Café.
Hacerme amigo del Té
atardecido y puntual,
y tal vez, algo anormal,
en un mudarme la ropa,
rejuvenecer de Europa
mi presencia tropical.
Quise halarme las venas
subir a un "otro" del fondo de mis células...
(Redondo o un poco cuadrado apenas).
Pero no pude:
cadenas raigales de cubanía
me lo impidieron de día y de noche...
Y ahora soy más cubano donde estoy
sin tierra en la geografía.
Efraín Riverón Argüelles

¡Estupendas, vibrantes décimas! ¡Enhorabuena, Efraín!
ResponderEliminarFelicidades, Maestro!!!
ResponderEliminarSucede, es muy lindo, muy triste y humano. Por eso, no se puede negar hacer vida en cualquier lugar, crecer, y beber de otras culturas; pero negar, ignorar quien eres solo te hace más dependiente, desorientado y perdido.
ResponderEliminarEs como la madre, enseña a sus hijos, los forma, le da lo que tiene; y ella orgullosa, a pesar de su dolor, los deja partir, segura que saben quiénes son y qué por muy alto que vuelen, pueden cuando deseen encontrar el camino a casa.
Lindo tu comentario, amiga Bárbara.
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